Yoli Ferrero de Prado

Durante tres décadas, la gran amazona peruana ha paseado su arte y estilo por importantes torneos internacionales. Yoli es una mujer cuyo contagiante dinamismo y tenacidad le han permitido realizar en la vida todo lo que ha decidido hacer.

"Si hay algo que no he logrado aun, es porque no me lo he propuesto todavía", dice la destacada instructora de equitación. Su claro positivismo proyecta una energía de vida que la hace muy singular. Esta aristocrática dama, campeona de equitación y actualmente dedicada a preparar campeones, suele decir siempre motivadoras frases come “La vida merece vivirla. Problemas los hay en todo momento, Io importante es no dejarlos nunca sin solucionar".

Desde muy joven, Yoli frecuentó las principales escuelas de equitación, y contó con reconocidos maestros, como Guillermo Esquella en Colombia, el chileno Rafael Montti, el alemán Frank Maevis y el portugués Nuno Oliveira entre otros.

Su total dedicación a este deporte – más de 35 anos - la han llevado a conseguir especiales logros. Durante mucho tiempo ha destacado en las especialidades de salto y dressage. Son más de tres décadas que ha paseado su arte y estilo por importantes torneos internacionales como la mejor amazona peruana. Experta en ejecutar con destreza y maestría hermosas coreografías en su caballo "'Meteor". Esta especialidad consiste - dice Yoli refiriéndose al dressage – en realizar una serie de elegantes movimientos y figuras cuya belleza es evaluada por los jueces”.

Toda esta maravillosa experiencia aunada a la vocación pedagógica que Yoli ha heredado de su padre, un ilustre maestro, hizo nacer en ella la inquietud de transmitir su experiencia y conocimientos. "Hace mas de diez años que soy instructora de equitación y como tal me siento plenamente realizada", afirma. “La equitación es arte y deporte. Ello permite, a quien gusta de esta disciplina, lograr una verdadera estabilidad emocional".

En 1986, especialmente invitada por la acreditada Escuela Española, en Viena, siguió un curso muy importante con caballos lipizanos. Fue la única latinoamericana entonces. Luego ha estado en Michigan participando en un  Seminario Hopkins para instructores, "'Fueron", dice, "días intensos y maravillosos. En esa oportunidad participe junto con mi hija Licia, quien sigue mis pasos y en la actualidad es instructora Palm Beach, Florida". Como toda buena deportista, Yoli lleva una  vida metódica. "'Me levanto muy temprano cada día, preparo mis caballos nuevos y luego comienzo a dictar mis clases. Tengo un lote de caballos preparados por mi. No se puede enseñar equitación", asegura, “en cualquier tipo de caballo". Ella Tiene como regla básica un dicho: Jinete nuevo en caballo hecho y caballo nuevo con jinete hecho.

No existe otro modo de hacer equitación. Esta dama ha sabido repartir su tiempo. Cuatro hijos ya adultos son su realización como madre y mis cuatro nietos también” agrega. Confiesa que cuando sus hijos eran pequeños trato de hacer siempre cada cosa en su momento, y que para ella ha sido muy importante ‘y lo sigue siendo", el apoyo de su esposo, conocido  criador de caballos pura sangre. Todo esto le permitió entregarse con alma  y corazón a este ‘deporte de reyes’. “Soy una mujer que tiene un ángel protector. Así lo he creído siempre. Y cada día es una realización”.